Watkins Wellness, la empresa principal de Caldera Spas, Hot Spring Spas y otras marcas reconocidas, se ha comprometido con la excelencia y la innovación desde que se lanzó el primer spa portátil Hot Spring en 1977. Durante años, una de nuestras principales prioridades ha sido mejorar la experiencia de los usuarios con soluciones para el tratamiento del agua más sencillas y eficaces.
Watkins Wellness establece un nuevo estándar en el mantenimiento de bañeras de hidromasajes
Con FreshWater® IQ, una potente combinación del sistema FreshWater® Salt System y todos los nuevos sensores de monitorización inteligente, Watkins Wellness destaca por proporcionar una experiencia de tratamiento del agua sin preocupaciones, con el objetivo de mejorar la confianza y la satisfacción del cliente. En esencia, el Smart Monitoring System monitoriza constantemente la bañera de hidromasaje cada hora y ofrece recomendaciones precisas para mantener el equilibrio del agua. El sistema hace pruebas de pH, cloro y niveles de sal, y está diseñado específicamente para complementar el FreshWater Salt System de Watkins.

Spa de Watkins Wellness
« Queríamos centrar nuestros esfuerzos de innovación en cómo hacer que el tratamiento del agua, que es la parte más difícil para la gente que tiene un spa, fuera más fácil y rápido para el cliente » - Steve Stigers, Vicepresidente ejecutivo.
El sistema patentado utiliza un electrodo con sensor único que permite combinar muchos sensores y parámetros de prueba en un tamaño compacto. El sensor está integrado en el diseño de las colecciones Highlife® y Limelight® de Hot Spring Spas®, y las gamas Utopia® y Paradise® de Caldera Spas®. Ofrece lecturas de sustancias químicas en tiempo real en el panel de control digital superior. La notificación desaparecerá una vez que se visualice, pero, si la condición no se resuelve, reaparecerá para recordarle al usuario que debe tomar medidas.
El desarrollo de la aplicación está en marcha y pronto enviará a los propietarios de bañeras de hidromasaje notificaciones directas al teléfono para ayudarle a gestionar el tratamiento del agua. El sensor tiene una vida útil de un año y el cartucho de sal, un componente esencial, está diseñado para durar cuatro meses. Viene en un pack de tres para adaptarse a la duración del sensor. El sensor está totalmente integrado, lo que ayuda a protegerlo de posibles daños. El sistema Freshwater IQ no necesita mantenerse mojado ni calibrarse.
El desarrollo del Smart Monitoring Sensor fue el resultado de casi una década de colaboraciones entre Watkins, el departamento de I+D de su empresa principal, Masco, y la Universidad de Michigan. Juntos, el equipo desarrolló un chip que podía actuar como sensor y, al mismo tiempo, resolver múltiples retos. Según Carl Krumrei, Vicepresidente de Producto, el sensor funciona en un entorno caliente y húmedo, es duradero y fácil de instalar y cambiar, y se puede sumergir en agua, todo ello midiendo unos 3,8 cm de longitud. Además, la precisión es fundamental, ya que supera la inestabilidad de las tiras reactivas tradicionales.
El Freshwater® iQ ha recibido una buena acogida, y Stigers lo califica como un « elemento revolucionario » tanto para los clientes como para los distribuidores. « No es solo el producto, también es la formación que damos a la red de distribuidores. » - Krumrei Son los que tienen que explicárselo al cliente y configurarlo, así que todo el equipo tiene que estar en sintonía. « Esperemos que esto sea una baza más en su favor para ayudarles a vender más spas y a ser más competitivos. » - Woelfel

